En el lugar que nos merecemos

La liga colombiana bajó del Top 10 de mejores ligas del mundo según la IFHHS (Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol) y ahora es catorceava teniendo a Paraguay y Ecuador por encima.

La Serie A de Italia comanda el nuevo ranking de mejores ligas del mundo donde nuestra liga bajó de las 5 mejores a estar 14 y me parece justo. Las estadísticas, que muchos critican porque "solo son números" y no dicen la verdad en más de una ocasión, esta vez acertó, ni somos tan malos ni somos tan buenos. Y es que la liga colombiana hace tiempo dejó de ser una estructura medio organizada como para pertenecer a un selecto grupo de esos, además de nuestra figuración internacional que cada día nos pasa más y más factura.

La desorganización de calendarios, los protocolos mal efectuados en plena pandemia y las ventajas deportivas para varios equipos solo demuestran que las decisiones las toman los dirigentes de los clubes y no el máximo ente futbolístico del país. El problema empeora cuando llegan las asambleas. Todos contra todos, dos, tres y hasta cuatro grupos para tomar decisiones que ya no van ni en pro de salvarse ellos sino de hundir al otro y así es complicado tirar el barco para el mismo lado.

Luego vienen las competencias internacionales donde no existimos y nos pasan por encima equipos de Ecuador, Paraguay y ni que decir de los brasileños y los argentinos, que ya se han convertido en películas que sabemos el final solo con ver el título. ¿Entonces, nunca fuimos tan buenos? Nunca lo fuimos. Gozamos de un éxito momentáneo estadísticamente hablando. Justo cuando nuestro fútbol podía figurar las demás ligas del continente y algunas de Europa estaban en plena reestructuración de muchas de sus formas de jugar las temporadas, por lo que llevo meses volver a la normalidad, mientras, nosotros con un sistema que no se modificó en ese momento, jugábamos como siempre, con el mismo método injusto para los equipos pequeños del país.

La caída estrepitosa de nuestra liga se debe en gran parte a que a los eventos internacionales no siempre va el que mejor juega sino el que sumó más o el que se vio beneficiado por que x o y salieron campeón y no siempre el que está en esa lista de espera se encuentra preparado para la responsabilidad de representar al país, entonces pasa lo que pasa. Si Colombia quisiera recuperar el puesto que tuvo deberá pasar por encima de federaciones que se están haciendo cada año más fuerte como la de Ecuador, entonces ya sabemos que no estaremos por el momento en esos lugares, porque ni luchamos por eso y tampoco lo merecemos.