No ganó Caimanes, PERDIÓ VAQUEROS!

Béisbol Profesional Colombiano… Ecos de la Final: NO GANÓ CAIMANES, PERDIÓ VAQUEROS.

Fueron muchos los factores externos (negativos) que rodearon la participación del equipo monteriano en la pasada temporada de béisbol profesional en Colombia, comenzando porque la misma organización presentó fallas desde el momento en que, basados no sabemos en qué criterios, se permitió que los Caimanes se hicieran con los mejores criollos de Leones y Toros, equipos que no pudieron estar en la temporada por circunstancias que en otro momento señalaremos; pero lo que quedó claro es que sí se legisló sobre el particular, solo Caimanes lo sabía, prueba de ello es que los movimientos eran anunciados, en excluisva, por el departamento de comunicaciones de CAIMANES de Barranquilla, NUNCA POR LA OFICINA DE COMUNICACIONES DE LA DIPROBEISBOL. Esta dependencia nunca dio a conocer información sobre el lógico "Draft" al que debieron ser sometidos los jugadores que quedaron en libertad por sustracción de materia. Incluso algunos peloteros de los "sancionados" Tigres fueron a parar a sus filas (caso Tito Polo); sistuación que dejó desarmada a la novena de Gigantes (eliminada desde el arranque de la temporada con una débil nómina de criollos).

Los llamados "Grandes Ligas" igualmente fueron tomados por los de mayor poder económico (CAIMANES) al decir del presidente de la Diprobeisbol, Pedro Salzedo. Este ambiente de "Súper Caimanes", al amparo del silencio de la organización, fue la cuota inicial de la llamada persecución a los Campeones de la temporada 20/21.

De otra parte, con un Béisbol de altísimo nivel, cada pelotero Vaquero mostró en el terreno de juego la calidad y el corazón de campeón con que los dirigentes administrativos habían presentado el equipo ante la afición cordobesa en generaldio sus frutos, logrando liderar la mitad de la primera ronda de la temporada. Pero aquí comenzó el Manager Ozney Guillen su batalla contra las decisiones de los árbitros, contagiando a peloteros y directivos con el cuento de la persecución, respaldado desde las redes sociales por los FANÁTICOS que se matricularon en el chat de la Liga, desde donde los mismos directivos comenzaron a hacer ver que todo lo que se legislaba alrededor de la temporada era para perjudicar a Vaqueros. Y mientras, un equipo sin brújula (dentro y fuera del terreno) ya que Manager y Directivos se olvidaron del juego y se enfocaron en controvertir todo lo que ya estaba legislado y ellos conocían.

La primera fase demostró que con ganas de jugar buen béisbol se estaba por encima del Super Caimanes y su nómina de Grandes Ligas, tanto así que se les relegó a un modesto tercer lugar. Vaqueros llegó al Round Robín sin afugias y con una moral de Campeones.

FALTÓ CALMA

Mientras las cabezas que debían liderar el camino que se estaba transitando, animando con voces de estímulo, tranquilidad y optimismo para generar confianza en los deportistas, por el contraio, se dedicaron a aumentar el grado de discusión y controversia con el arbitraje y la organización general, hasta el punto de colocar la cereza del pastel con la suspensión del torneo a Guillén. Aunque el buen béisbol de Vaqueros seguía mostrándose en las semifinales dejando al Super Caimanes de nuevo al borde de la eliminación, esta novena si tenía voces de estímulo en su joven manager José Mosquera quien, humildemente y sin prepotencia ni arrogancia, les mantenía alentados empujándolos sin regaños ni peleas al convencimiento que esa nómina tenía con que recuperarse para lograr el objetivo final, sin la ayuda de las llamadas componendas.

Nada pudo hacerse para borrar los pensamientos negativos en los gestores de este mal ambiente, por el contrario, a kilómetros de distancia los fanáticos se creyeron el cuento de las infundadas componendas a pesar que VAQUEROS llegaba al baile de gala jugando pelota de calidad y con la auto-stima al máximo, el super Caimanes otra vez llegaba a la siguiente instancia dejando el cuero en los alambres.

FUE TROYA

Pero el ímpetu de nuestros Vaqueros, como todo, tuvo un límite y en el béisbol, como en cualquier deporte, existen los buenos y los malos momentos. Esta no sería la excepción, en la final Vaqueros siguió brillando hasta colocar la Serie 3-1 a su favor, pero con Manager expulsado, de la mano de los auxiliares, con directivos en guerra con la organización, etc., etc., etc., el equipo se nos cayó y el Super Caimanes se levantó en el momento preciso, después del cuarto juego y ganando en línea sus últimos encuentros, definiendo la serie en siete juegos a favor de unos FAVORITOS que sugestionaron, extrañamente, al manager y directivos.

En el terreno de juego CAIMANES venció a unos verdaderos GLADIADORES, QUE HICIERON VALER HASTA EL FINAL SU CORAZÓN DE CAMPEONES…¡GRACIAS MUCHACHOS!!!!